Susana Blasco: «Necesitamos desconectar del ordenador y hacer cosas con las manos»

Susana Blasco es una artista zaragozana que ha centrado su trabajo en la ilustración, el diseño gráfico y el collage. Sus obras, con una fuerte carga simbólica, son un pretexto para experimentar, jugar, mezclar y coquetear con el humor y las dobles lecturas. Licenciada en Empresariales y Publicidad, decidió completar sus estudios dentro de la rama del arte y el diseño, y tras pasar por diversas agencias gráficas y publicitarias, abrió en 2007 su propio estudio. Al año siguiente, gracias a una beca otorgada por la Diputación Provincial de Zaragoza para ampliar sus estudios artísticos en el extranjero, se trasladó a Londres, donde hasta 2011 alternó su trabajo como freelance con las clases en el Central Saint Martins College of Art and Design.

Desde hace tres años reside en Bilbao. Su trabajo, tanto gráfico como artístico, ha sido reseñado en medios especializados y ha formado parte de numerosas exposiciones individuales y colectivas en Los Ángeles, Lisboa y por todo el territorio nacional.

El 12 de junio vendrá a Valencia para impartir un taller de collage en La Seiscuatro de Ruzafa.

– Cuéntanos. ¿En qué consistirá el taller?

– Se propone en líneas generales una aproximación a la técnica del collage analógico desde la experimentación, la reflexión y el juego. Se trata de un taller muy dinámico, primordialmente práctico en el que se propondrán varios ejercicios desde diferentes supuestos para obtener resultados muy distintos entre sí. Sobre todo se hará hincapié en cómo abordar e ilustrar ideas y conceptos utilizando esta técnica. Por otro lado, se realizará un recorrido teórico proyectando imágenes sobre la historia del collage y los principales artistas y movimientos que han empleado este recurso. El objetivo principal del taller es descubrir las innumerables posibilidades creativas, formales y estilísticas de una técnica aparentemente sencilla. Y por encima de todo, pasarlo en grande rodeados de revistas antiguas, tijeras y pegamento. No hace falta experiencia ni conocimientos previos, cualquier persona interesada será bien recibida.

– ¿Por qué lo has titulado ‘Un fiambre colectivo’?

– Dentro del taller entre otros ejercicios prácticos se realiza, mediante la técnica surrealista del cadáver exquisito, un collage colectivo que se formaliza en una publicación única titulada “Un fiambre colectivo” y que es la que da nombre al taller, aunque se hagan otros ejercicios más. Es un collage-libro casi infinito con miles de combinaciones posibles y que va creciendo y creciendo en cada taller. Por ahora existe en este formato como pieza única. Es una gozada enredar con él un rato y componer tu propio personaje. Pero estamos maquinando “nuevos formatos” para que todos los que no pueden asistir a los talleres puedan jugar con él también.

– Para los interesados, ¿cómo matricularse?

– Enviando un mail a info@laseiscuatro.com o acercándose directamente a La Seiscuatro (Calle Denia, 49) en los días previos al taller.

– Lo hiciste el pasado 14 de mayo en San Sebastián y, tras tu paso por Valencia, estarás en Murcia el 18 de junio. ¿Más fechas a la vista?

– Pues estoy preparando un par de citas gallegas para julio y Madrid y Barcelona para después del verano.

– ¿Crees que hay una auténtica fiebre collagera?

– Definitivamente sí. Creo que todos necesitamos en algún momento desconectar del ordenador y sentir que podemos hacer cosas con las manos. El collage y la caligrafía pasan por un excelente momento debido entre otras causas a esta necesidad de volver a lo manual. Además el collage cuenta con el añadido positivo de que no requiere de ninguna habilidad especial para obtener resultados interesantes, basta con saber recortar y eso sí, tener esa visión especial que conecta imágenes en principio incongruentes entre sí, para crear una imagen con un sentido nuevo. Esa “manera de ver” es lo que trabajamos y ejercitamos en el taller.

– ¿Cuándo y por qué empezaste tú a trabajar con esta técnica?

– Cuando vivía en Londres empecé a acumular muchas fotografías antiguas que encontraba en los mercadillos, aún sin saber muy bien que iba a hacer con ellas. Era una especie de impulso rescatador muy fuerte que sentía y sigo sintiendo. Por otro lado, asistí a una exposición en Whitechapel Gallery de John Stezaker que me dejo vuelta del revés. Al día siguiente cuando desperté sentí la necesidad de empezar a trabajar mediante el collage todas esas fotos que acumulaba en cajas. Y ahí sigo.

– Tu serie Antihéroes recoge retratos antiguos intervenidos con pequeños objetos. ¿Son algunas de esas fotos recuerdos familiares? ¿Conoces la historia que hay detrás de cada imagen o prefieres no saberla?

– Excepto una que es mi padre de niño, todas las demás son rostros anónimos. Me interesa reflexionar sobre el tiempo, el olvido, los recuerdos, la memoria, … pero siempre desde una perspectiva desconectada, de rescate, de caras desconocidas encontradas por azar. De las historias imaginarias que provocan, no de las vidas reales de esas personas olvidadas. Pocas veces incluyo mis propios recuerdos o familia en esa ecuación.

– ¿Qué hay del emparejamiento entre la estética vintage y el collage?

– Es obvio que hacen buena pareja pero creo que no es la única manera de trabajar y que cada uno debe buscar el material de sus collages donde realmente encuentre la inspiración, no tiene porque ser obligatoriamente en revistas antiguas.

– También es una técnica muy versátil para la denuncia social y/o la ironía, ¿verdad?

– Por supuesto. Al final el collage es una técnica más para ilustrar ideas, igual que el dibujo o la fotografía. Históricamente algunos de los distintos movimientos artísticos y anti-artísticos que utilizaron el collage explotaron este aspecto transgresor, subversivo y de denuncia social (por ejemplo, el Dadaísmo o el Punk). Hoy lamentablemente, está un poco más diluida esta faceta.

– ¿Eres más de Martha Rosler o de Hannah Höch?

– Hannah Höch.

– ¿Sigues la trayectoria de algún/a artista valenciano/a?

– Sigo muy de cerca a Dani Sanchis, Patricia Bolinches y Lucía Meseguer, si hablamos de collage. Si hablamos de diseño me hacen los ojitos chiribitas especialmente con el trabajo de Iban Ramón, Dídac Ballester, Luis Demano, Joan Quirós o Estudio Merienda, entre otros.

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